
agosto
sabores
Agosto es verano, vacaciones, recuerdos... un mes en el que acumulamos momentos que, con el tiempo, recordamos más por lo que nos hicieron sentir que por lo que realmente ocurrió.
La fotografía también puede hacer eso.
Puede transmitir frescura, calor, calma o intensidad sin que aparezca nada relacionado con la comida.
Este mes vamos a mirar con otros sentidos.
A preguntarnos a qué sabe un lugar, una persona o una tarde de verano.
Recordamos lo que vemos, pero también lo que saboreamos.
semana 1.
¿A QUÉ SABE?
días 3 a 9.
Todos asociamos sabores a momentos.
Hay lugares que saben a sal.
Hay tardes que saben a limón.
Hay personas que saben a café.
Esta semana te propongo hacer una lista de cinco sabores.
Después, olvídate de la comida.
Busca escenas que, si pudieras probarlas, sabrían así.
No hace falta explicarlo.
No hace falta que otros lo entiendan.
Lo importante es que tú puedas mirar la fotografía y pensar:
“Sí. Esto sabe a…”
semana 2.
UNA TEXTURA.
días 10 a 16.
Antes de probar algo, muchas veces lo tocamos.
Hay superficies que parecen suaves.
Otras raspan.
Otras dan ganas de pasar la mano.
Esta semana busca fotografías que casi puedan tocarse.
Paredes.
Telas.
Arena.
Piel.
Frutas.
Madera.
Agua.
semana 3.
LOS RECUERDOS SABEN A...
días 17 a 23.
Hay recuerdos que vuelven por un olor.
Otros por un sabor.
Piensa en uno de ellos.
Tal vez unas vacaciones.
Una casa.
Una comida.
Una persona.
No fotografíes el recuerdo.
Fotografía lo que te hace volver a él.
semana 4.
VOLVER A SER NIÑOS.
días 24 a 30.
Agosto huele a vacaciones, porque aunque no las tengas, siempre ha sido mes de playa, sol, familia... de reunir a la gente alrededor de una mesa. Mesas que hablan de quienes han pasado.
Una taza a medio terminar.
Un plato vacío.
Un mantel arrugado.
Las migas.
Los vasos.
Esta semana no fotografíes la comida.
Fotografía lo que queda después.
Las huellas.
Las conversaciones que ya han pasado.
